Entre ruinas y memorias: la violencia genocida contra las infancias palestinas

Related Articles

Los centros de poder mundial se han proyectado como los sujetos protectores de las infancias. Inclusive, recurriendo a narrativas coloniales, han asumido que los derechos de las niñas y los niños siempre son violentados en las periferias, por lo que ellos son quienes deben salvaguardarlos. En conflictos armados, el derecho internacional humanitario establece que las infancias, como parte de la población civil, deben ser protegidas. Sin embargo, en la praxis hay excepciones vinculadas con lógicas necropolíticas; es decir, la decisión sobre qué vidas son prescindibles y, por lo tanto, deben morir.

A lo largo de la ocupación israelí sobre Palestina, los derechos de las niñas y los niños, reconocidos a nivel internacional, han sido violentados por la maquinaria israelí con la complicidad de los centros de poder. Por ejemplo,

Israel arresta y detiene rutinariamente a niños palestinos. De hecho, cada año, entre quinientos y setecientos niños palestinos son juzgados en tribunales militares israelíes. El cargo más común contra ellos es el de lanzamiento de piedras, que se castiga con hasta veinte años de prisión (Tamimi y Takruri, 2022, pp. 207-208).

En el derecho internacional también se plantea que un Estado no puede declarar la guerra a un territorio que ya ocupa. A pesar de esto, Israel ha desplegado un genocidio en Gaza, bajo el respaldo anglo-occidental, en el cual las infancias han sido uno de los objetivos principales. Esta acción omite la excepción establecida por el derecho internacional frente a la población civil, pero los sujetos dominantes del sistema internacional no denuncian esa irregularidad, porque la acción tiene una finalidad estratégica clara y funcional para la territorialización hegemónica de la región, que requiere la aniquilación de la población palestina y su proyecto de futuro.

A partir de octubre de 2023, Gaza se ha convertido en lo que el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia considera un cementerio de infantes. Inclusive, durante 2023-2024, el 80% de los infantes asesinados en conflictos armados a nivel mundial fueron niñas y niños palestinos según datos de Naciones Unidas. De acuerdo con Ann Skelton, presidenta del Comité sobre los Derechos del Niño, en la guerra (léase genocidio) en Gaza han muerto más infantes que adultos, lo que plantea que el asesinato de niñas y niños no es un “daño colateral”, sino una estrategia planeada y sistematizada para asegurar el control del territorio y el disicplinamiento de los cuerpos palestinos.

Según la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, 28 infantes son asesinados diariamente por las fuerzas israelíes; es decir, más de 800 en un mes. Por otra parte, 10 infantes son mutilados cada día (Malhotra y El-Shaarawi, 2025) y como menciona UNICEF, “cerca de un millón de niños y niñas han tenido que desplazarse repetidas veces y se han visto privados de su derecho a obtener servicios básicos”.

Sin embargo, lo más preocupante de estas estadísticas no es solo que nos referimos a complejas historias de vida, sino a que probablemente los datos estén sub-representados. Concebir un genocidio unicamente a partir de cifras esconde la intención deliberada de destruir, total o parcialmente, a un grupo sociocultural, como ha occurido con la población palestina incluso antes de octubre de 2023. Asimismo, las estimaciones de cifras y el conocimiento del desarrollo de los acontecimientos en Gaza y Palestina no sería posible sin la presencia de periodistas comprometidos en compartir lo que realmente ocurre. Por eso, la maquinaria sionista busca eliminar esas voces.

El histórico asedio sobre el territorio palestino, junto con la actual guerra de exterminio y los obstáculos a la entrada de ayuda humanitaria, han incrementado la inseguridad alimentaria y producido hambruna en el territorio gazatí. De acuerdo con datos de UNICEF, la mayoría de la población en Gaza realiza solo una comida al día. De hecho, ya para finales de agosto de 2025, Al Jazeera señalaba que había 132,000 infantes en riesgo de muerte por la hambruna. Por otra parte, se ha documentado el asesinato de niñas y niños mientras esperaban recibir ayuda alimentaria, lo que resalta la violencia sistematizada en contra de las infancias palestinas y la constante violación del derecho humanitario que debería garantizar su protección.

La maquinaria sionista captura, asesina, mutila, lastima y deja sin alimentos a las infancias para exterminar a las poblaciones palestinas, sus memorias y su futuro. En el informe 79/363 de la Asamblea General de Naciones Unidas, el Comité de los Derechos del Niño afirmó que “si bien algunos niños de Gaza han perdido la vida, una extremidad o a sus padres, hermanos y amigos, todos han perdido la infancia. Están traumatizados y vivirán para siempre con secuelas permanentes en la salud mental”

El estrés crónico en el contexto de las masacres reduce la codificación de recuerdos, dejando memorias fragmentadas y reforzando la desesperanza entre las infancias. Asimismo, los traumas prolongados generan vacíos en la memoria colectiva, dificultan la transmisión intergeneracional de los recuerdos y pueden romper los lazos comunitarios. El genocidio no sólo busca eliminar a la población palestina, sino borrar su historia y su memoria.

Los constantes bombardeos y la pérdida de familiares traumatiza a las infancias. En muchas ocasiones, los infantes se han tenido que encargar del cuidado de otras niñas y niños. En otras más, se han quedado sin familia. Frente a ese contexto, en noviembre de 2023 se acuñó el término niño herido, sin familiares supervivientes para hacer referencia a la situación en Gaza, debido a que muchos infantes han sobrevivido a los bombardeos, pero han perdido a todos sus familiares (Malhotra y El-Shaarawi, 2025, p. 5).

La maquinaria israelí ha representado a las infancias palestinas como “futuros terroristas” y, desafortunadamente, estos discursos han sido replicados por los medios de comunicación occidentales y occidentalizados para justificar la masacre y violaciones en contra de los infantes. ¿En qué mundo se justifica el asesinato de niñas y niños en campos de refugiados? ¿En qué sociedad se acreditan los disparos dirigidos contra las cabezas y pechos de los infantes? ¿Quién es capaz de respaldar el asesinato de infancias que esperan recibir agua y alimento en una fila? ¿En qué contexto las niñas y niños se vuelven una amenaza? ¿Por qué las infancias palestinas no merecen vivir?

El colonialismo de asentamiento sionista busca destruir la reproducción social palestina por medio del ataque directo e indirecto contra los infantes (Malhotra y El-Shaarawi, 2025, p. 6). Las infancias son la esperanza y el futuro de Palestina, por eso Israel los ha convertido en uno de sus principales blancos militares. Shalhoub-Kevorkian menciona que Israel desinfantiliza a las niñas y niños palestinos al desplegar distintas dimensiones de la violencia como estrategia geopolítica para disciplinar sus cuerpos, vidas y futuros.

…se trata de una práctica e ideología inflexible mediante la cual la violencia contra la infancia palestina se convierte en parte de la maquinaria bélica que combina una pluralidad de funciones. La desinfantilización opera a través de la política global al construir a los niños palestinos como entidades peligrosas […] que los expone diariamente a la violencia y la humillación al encarcelarlos, mutilarlos y asesinarlos, al atrapar a sus padres, etc. (Shalhoub-Kevorkian, 2019, p. 16).

En ese sentido:

  1. La violencia directa e indirecta contra infantes es un indicador político: la destrucción de generaciones futuras. La maquinaria israelí ha sometido a los infantes a condiciones de destrucción demostrando que el objetivo de la violencia no sólo busca neutralizar o eliminar a combatientes, sino anular la continuidad de las poblaciones palestinas y su memoria; es decir, destruir al grupo.
  2. La violencia extrema es inherente al colonialismo de asentamiento, que es un régimen histórico de dominación que degrada las condiciones de vida. El despliegue de violencias contra niñas y niños fractura la reproducción social con el acompañamiento de un aparato ideológico que deshumaniza a las poblaciones palestinas y desinfantiliza a sus infantes para preservar un orden geopolítico imperial.
  3. El patrón sistemático del asesinato y degradación de la salud física y mental de las infancias palestinas prueban la intención genocida de la maquinaria israelí,  que busca asegurar mercados, rutas estratégicas y establecer un control geopolítico sobre la región.

Las repercusiones del genocidio en Gaza para las infancias son irreversibles y trascendentales. Los infantes son proyectados como “indeseables” por la maquinaria israelí. Sin embargo, eso sólo responde a su narrativa de exterminio. Las niñas y niños palestinos no son una amenaza, pero tampoco son apolíticos. De hecho, al luchar por su vida, implementan políticas de resistencia y re-existencia. Después de uno de los ataques contra el hospital Al-Shifa, niñas y niños palestinos prendieron velas para honrar a las personas asesinadas por la maquinaria israelí. Asimismo, a pesar del genocidio, han salido a las calles destruidas: “somos los infantes que han salido de los escombros”, y han exigido ayuda, a las instancias internacionales, para que Israel los deje de matar (Malhotra y El-Shaarawi, 2025, pp. 9-10).

Referencias

Malhotra, R. S., & El-Shaarawi, N. (2025). ‘We want to live as other children live’: Palestinian children’s resistance to genocide as ‘fighting for life.’ Gender, Place & Culture, 1–14.

Shalhoub-Kevorkian, N. (2019). Incarcerated Childhood and the Politics of Unchilding. Cambridge: Cambridge University Press.

Tamimi, A. y Takruri, D. (2022). They called me a lioness. A Palestinian Girl’s Fight for Freedom. Londres: Oneworld.

_____________________________________________________________________

Artículo publicado en la Revista América Latina en Movimiento No. 557: https://www.alai.info/wp-content/uploads/2025/10/ALenMovimiento_557_octubre2025-42-44.pdf

Autor

More on this topic

Comments

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Popular stories