¿Qué puede explicar la comisión del genocidio y su prolongación durante casi 80 años?
El argumento liberal pretende hacer de la guerra y el genocidio, anomalías de un sistema que de suyo es pacífico, que busca y construye situaciones de paz en las que los conflictos se procesan mediante negociaciones políticas y diplomáticas. Sin embargo, el estudio de los conflictos bélicos muestra con claridad la existencia de poderosos intereses que explican la persistencia de las relaciones militares y bélicas como ámbitos privilegiados de la gestión de conflictos en todas las escalas, principalmente, la escala internacional. Y ello con un rasgo peculiar: con tales medios no se buscan soluciones a los conflictos, sino prolongarlos lo más posible en tanto de ellos se obtienen cuantiosos beneficios económicos y ventajas geopolíticas.
En esa perspectiva, el genocidio contra el pueblo palestino tiene como uno de sus principales elementos la participación de todo tipo de corporaciones que apuntalan la posición de Israel y sus fuerzas armadas, convirtiéndose en cómplices de crímenes de lesa humanidad. Esta realidad remite tanto a las relaciones geopolíticas como a los vínculos cotidianos de las poblaciones que mediante sus consumos favorecen a las empresas participantes del genocidio.
En el marco de la operación de exterminio emprendida por las fuerzas de defensa de Israel desde octubre de 2023, se han elaborado diversos acercamientos a la participación de las corporaciones en el genocidio (AFSC, s.f.; AOAV, 2024; Grupo Antimilitarismo, 2024; OilChange International, 2024; SOMO, 2024), entre los que destaca el informe From economy of occupation to economy of genocide (2025), elaborado por Francesca Albanese, Relatora especial sobre la situación de los derechos humanos en el territorio palestino ocupado desde 1967, basado en información de más de 1000 corporaciones que participan en el apuntalamiento de Israel y el genocidio. Estas informaciones ponen en evidencia la profunda imbricación de las actividades militares en la economía global y en la vida social.
La guerra es uno de los negocios más rentables
El estudio de la economía bélica muestra que la guerra es factor destacado de la bonanza del capitalismo. Se trata de una forma de acumulación de riqueza peculiar, en tanto los beneficios se obtienen mediante la destrucción de riquezas y “costos humanos” mucho mayores a los habituales para el común de las actividades económicas convencionales. Si en periodo de expansión económica se pudo argumentar que las inversiones militares podían tener destinos de mayor utilidad social e incluso más rentables, en la época actual en que predomina el estancamiento y la sobreacumulación, las industrias de defensa devienen uno de los campos de inversión más rentables, en la medida en que los enfrentamientos militares y el armamentismo proliferan.
En términos generales, los conflictos bélicos estimulan la acumulación mediante dos vías principales:
- El estímulo directo al proceso de producción, al poner en marcha capacidades de producción nuevas y ociosas, y al aumentar el empleo.
- La apertura de mercados y la apropiación de riquezas y de territorios.
A lo largo del siglo XXI es evidente el aumento del comercio de armas; el desarrollo de nuevos armamentos, incluyendo las armas de destrucción masiva; y la proliferación de conflictos, por ahora regionales, entre los que destacan la invasión de Rusia en Ucrania y el genocidio en Gaza, Palestina. Por tanto, las actividades militares están dinamizando la acumulación de capital. Así lo esbozan las estimaciones del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI por su sigla en inglés), según las cuales el gasto militar alcanzó un valor de 2.4 billones de dólares en 2023, y las ventas de armas de los 100 principales fabricantes pasaron de 331 mil millones de dólares (mmd) en 2002 a casi 632 mmd en 2023,[1] con un crecimiento de 3.12% anual, superior al del gasto militar global, que fue de 2.84% en el mismo periodo.
El objetivo típico de la guerra es expandir el control sobre las condiciones de producción, resultando en una mejor posición global de los actores vencedores en los conflictos bélicos. Este conjunto de factores fundamenta la entronización de lo militar como principio rector de la organización social contemporánea: el sistema pierde su fachada de legitimidad democrática para mostrar su carácter profundo de dominación abierta mediante las más extremas expresiones de la fuerza, alcanzando el diseño y la realización de operaciones de exterminio.
Corporaciones y genocidio
Los análisis sobre la participación corporativa en el genocidio destacan casi exclusivamente dos vectores de actividad: la provisión de armamentos y de combustibles, particularmente petróleo, lo cual se explica por la importancia estratégica de ambos tipos de mercancías para las operaciones militares. Sin embargo, un acercamiento más detallado muestra que todo tipo de corporaciones participan en el genocidio directa e indirectamente.
La visión panorámica más acabada, el citado trabajo que coordinó Albanese, presenta este tipo de imbricaciones productivas a partir de dos corporaciones militares israelíes: Elbit Systems e Israel Aerospace Industries que participan en una densa red de fabricantes de armas, gobernantes e incluso personalidades que contratan los bienes y servicios generados en Israel. En el recuento de las participantes en el genocidio se cuentan las siguientes actividades: defensa y aeronáutica (Lockheed Martin y Leonardo), robótica (Fanuc), logística (Danish A.P. Moller – Maersk), informática (IBM, Microsoft, HP), internet (Alphabet, Amazon, Meta), maquinaria y equipo (Caterpillar, HD Hyundai, Volvo), construcción e infraestructura (German Heidelberg Materials, Construcciones Auxiliar de Ferrocarriles), energía (Chevron, BP, Drummond Company, Glencore, Paz Retail, Energy, Petrobras), agroindustria (Chinese Bright Dairy & Food, Orbia Advance), turismo (Booking, Airbnb), finanzas (BlackRock, Vanguard, BNP Paribas, Barclays, Allianz, Norwegian Government Pension Fund Global), entre las más representativas de una participación corporativa sumamente diversificada.
A manera de ejemplo, la Tabla adjunta presenta casos típicos de involucramiento corporativo. Como se argumenta en otro texto de este número, el respaldo corporativo de las empresas de alta tecnología ha dado una profundidad sin precedentes a las operaciones militares israelíes en Palestina. En ese marco, distinguimos el caso de Amazon, uno de los mayores y más dinámicos imperios corporativos que proporciona poder de cómputo y procesamiento informático a las fuerzas armadas de Israel.
La petrolera Valero también incide directamente en las capacidades militares al proveer combustibles especializados. Gigantes del sector defensa como BAE Systems y Boeing proveen naves de combate, ambas participan en la fabricación del avión F-15 y sistemas de artillería de precisión.
Caterpillar aporta equipo de demolición y en conjunto con empresas israelíes, ha creado bulldozers blindados e incluso algunos de conducción autónoma. Entre otros crímenes de guerra que se perpetran con estos equipos son la construcción de fosas comunes y la destrucción de infraestructuras y casas habitación de uso civil.
Barclays es un ejemplo de la “facilitación” financiera que necesita Israel para obtener recursos internacionales y financiamiento de la guerra; se reporta que provee créditos y servicios financieros al menos a otras nueve corporaciones participantes en el genocidio.
Finalmente, distinguimos corporaciones que participan en el “complejo militar de asesinatos”: AeroVironment (drones) y Corsight AI (inteligencia artificial para reconocimiento facial) son empresas relativamente pequeñas que proveen componentes estratégicos para las capacidades de supervisión, espionaje y ejecuciones extra-judiciales contra la población palestina.

La determinación de las responsabilidades corporativas en el genocidio reviste una importancia capital desde el punto de vista político y jurídico. Este tipo de evidencias pueden fundar encausamientos legales que pugnen por detener su participación, además de ser un importante medio pedagógico para mostrar que lo que pasa en Palestina tiene un vínculo directo con la vida diaria en casi cualquier país del mundo.
Las corporaciones, y en particular las de escala transnacional, vinculan en forma directa nuestra vida cotidiana con los conflictos y las actividades militares. Este vínculo se teje mediante dos momentos de la producción capitalista: la elaboración de productos de uso dual (civil y militar), y el financiamiento de las guerras y de la militarización mediante el ahorro colectivo (sobre todo los impuestos y el endeudamiento público) y nuestros consumos. Analizar las actividades militares desde las actividades corporativas, permite establecer los nexos directos entre los ámbitos civiles y bélicos, de modo que se reconozca la implicación directa que tenemos como partícipes de los conflictos. Y ello no solo en términos de alimentar tales conflictos, sino y sobre todo como sujetos con la capacidad de detenerlos.
Referencias
Albanese, F. (2025). From economy of occupation to economy of genocide. Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. https://goo.su/8b3N7
AOAV (Action on Armed Violence) (2024). Who is arming Israel? A briefing review of UK, US and other arms suppliers to Israel. https://goo.su/EVCHanf
AFSC (American Friends Service Committe) (s.f.). Companies Profiting from the Gaza Genocide. https://afsc.org/gaza-genocide-companies
Grupo Antimilitarismo (2024), Armas contra Gaza: ¿quién se beneficia? Ecologista (120). https://goo.su/trrwGG
OilChange International (2024). Investigating the countries and companies behind Israeli crude oil and fuel supply chains. https://goo.su/VIdIP71
SOMO (Centre for Research on Multinational Corporations) (2024). Fuelling the flames in Gaza. https://goo.su/Ejw16U
[1] Todas las cifras se presentan en valores constantes de 2023. Véase https://www.sipri.org/databases/milex y https://www.sipri.org/databases/armsindustry
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Artículo publicado en la Revista América Latina en Movimiento No. 557: http://geolat.info/wp-content/uploads/2026/02/ALenMovimiento_557_octubre2025-25-28.pdf
